Recuerdo apenas dos palabras. milagro y vacío, hacía un contrapunto, una comparación de metáforas, entre el milagro que se estaba produciendo en ese instante (si, ese milagro), y el vacío pendiente, que el milagro calla y posterga, pero no cubre.
la ilusión del milagro,
no niega el vacio posterior, (no, así no era)
la certeza del milagro,
disimula el vacío, (así tampoco)
Más lo intento, ya dos noches despues, y lo que tengo es un deja-vu, la sensación de ya haber escrito ese poema otras veces, y estoy ahora tratando de recordarlo, lembranca tambien de la situación en la cual estoy, dudando en descartar todo esto, o insistir en el camino esperando que vuelva a mí la letra que se me escapa, resignado a intentar parir unos versos similares a los que perdí, a base de técnica y transpiración, cuando lo que más enciende las luces de alarma no es el olvido de las palabras, sino el de la idea, que se me ha traspapelado.

El milagro de tus brazos generosos,
distrae la urgencia del vacío,
y alcanza una fugaz visión
para comprender el capricho de los días
que resisten el tiempo,
eternizando el epitafio, o postergando
el último exhalo de la sangre.
Podría haber sido así.
Podría impostar y decir que así era, pero no puedo afirmarlo.
No recuerdo como era, si hubiera sido exactamente así, no sé si lo reconocería.
la certeza del milagro,
disimula el vacío, (así tampoco)
Más lo intento, ya dos noches despues, y lo que tengo es un deja-vu, la sensación de ya haber escrito ese poema otras veces, y estoy ahora tratando de recordarlo, lembranca tambien de la situación en la cual estoy, dudando en descartar todo esto, o insistir en el camino esperando que vuelva a mí la letra que se me escapa, resignado a intentar parir unos versos similares a los que perdí, a base de técnica y transpiración, cuando lo que más enciende las luces de alarma no es el olvido de las palabras, sino el de la idea, que se me ha traspapelado.

El milagro de tus brazos generosos,
distrae la urgencia del vacío,
y alcanza una fugaz visión
para comprender el capricho de los días
que resisten el tiempo,
eternizando el epitafio, o postergando
el último exhalo de la sangre.
Podría haber sido así.
Podría impostar y decir que así era, pero no puedo afirmarlo.
No recuerdo como era, si hubiera sido exactamente así, no sé si lo reconocería.