El tiempo y el dinero son dos cosas completamente diferentes, pero diferentes en muchísimos sentidos. El dinero se puede multiplicar, el tiempo no. El tiempo es una cantidad finita, el dinero no. El tiempo nos permite hacer cosas, el dinero comprarlas. Algunas cosas para ser hechas requieren de dinero, pero el dinero sin tiempo es un absurdo, es nada, el dinero sólo sirve si uno tiene tiempo para gastarlo. El dinero por si mismo es completamente inútil, aunque haya gente que use su tiempo para coleccionarlo. El tiempo es mucho más poderoso. El tiempo nos da tiempo, el dinero nos da miedo: hay que cuidarlo, conservarlo, protegerlo.
Hay un disco fundacional en la historia de la música y en mi propia historia: El lado oscuro de la luna, del cual voy a hacer ahora una lectura tendenciosa. El disco es una unidad completa, un episodio brillante, que incluye -y recién ahora me doy cuenta- algo muy parecido a esta reflexión que yo considero propia y que a la luz del recuerdo de dos temas (Time y Money) debiera considerar no tan mía.
Me pasa con muchas cosas, que uno lee o escucha o ve, que incorpora o asimila, del lado oscuro del intelecto. Oscuro no quiere decir sombrío, este oscuro es mas bien el lado oculto, el que no conocemos, el que no vimos, el que no sabemos que contiene, que es –voy a ser un poco optimista- el lugar a donde va a parar todo lo que nos llega y no podemos anclar asociado a una persona, o una situación, o una página de un libro. Si de cien palabras recuerdo dos, las otras noventa y ocho están en el lado oscuro, y esto es tan difícil de demostrar como de negar. Voy a decir otra vez la palabra tiempo: el tiempo, cada tanto, nos demuestra que las cosas estaban. Será difícil ante la acumulación de evidencias positivas y la lista desierta de demostraciones contrarias que yo escape a la tentación de generalizar: todo lo tenemos en algún lado y a medida que pasa el tiempo lo vamos recordando, redescubriendo, reinventando, reelaborando.
Quiero forzar una diferencia más entre un tiempo que nos sirve para esto y un dinero que en la versión del “Time is Money” condensa la cualidad opuesta, que es la de comprar olvido. El que elige “Time is Money” quiere un auto nuevo para olvidarse del viejo, una casa nueva para olvidarse de la anterior y una cara nueva o unas tetas más altas para olvidarse de quien es, prefiere olvidarse de la ropa que tenia puesta y recordar los elogios o la envidia de quienes se la vieron llevar.

Money, get away,
antes de decir
The time is gone,
the song is over,
thought I’d something more to say.
PD:
La letra de Time está aqui (o aqui dentro de otra entrada del blog).
La letra de Money está aqui.