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jueves, 27 de marzo de 2014
El fin del sueño americano
Las deportaciones, en cifras
• 368.644 personas fueron deportadas en 2013.
• 10% menos que en 2012, aunque en 2014 el número está en alza nuevamente.
• Unos 133.000 deportados fueron aprehendidos en el interior del territorio estadounidense.
• Otros 235.000 corresponden a detenciones en la frontera.
• 59% estaba condenado por un crimen anterior: 216.810 casos.
• Los otros 151.834 no tenían condenas previas.
• 4% aumentó la expulsión de "indocumentados criminales" con respecto a 2012.
• La mayoría son de México (241.493), seguidos de lejos por Guatemala (47.769) y Honduras (37.049).
No hay como las cifras para describir un problema, parece. Estas líneas precedentes son el resumen de una extensa e interesante nota en La Nación sobre el tratamiento de deportación al que son sometidos los residentes ilegales -mayormente mexicanos- en la meca de la sociedad de consumo. El artículo es interesante porque expone varios puntos de vista sobre la misma situacion. Les recomiendo su lectura, es extenso pero justificado. (Hace clic acá para leerla)
-.-
Por una sinapsis rara, de esas que salen de vez en tanto, caí en la cuenta de cómo cierra un círculo vicioso y perverso. Me cuesta creer que el país capaz de encontrar un pelo de Bin Laden no sea capaz de encontrar uno por uno a los inmigrantes ilegales para deportarlos. Lo hace con algunos, como para mantener la estadística bajo control, amedrentando a todos los demás con su perfección legislativa y la inexorabilidad de sus procedimientos administrativos.
La realidad es así:
- El gran país del norte necesita mano de obra barata para sus peores empleos.
- El gran país del norte escatima los permisos legales de residencia.
- Los inmigrantes ilegales privilegian permanecer en el gran país del norte.
- Los inmigrantes ilegales ocupan los peores empleos en el gran país del norte.
El nudo del silogismo anterior está escondido en la deportación controlada de mexicanos. Son los mas numerosos, los mas fáciles de conseguir y los mas baratos de deportar, porque los echan caminando bajo el sol o la lluvia. Deportan los necesarios para que el resto tome nota de lo concreta y real que es la amenaza y se mantenga económica y cabizbaja en la base de la pirámide laboral.
viernes, 17 de mayo de 2013
VIDELA. La punta del iceberg.

Mi primera reacción ...fue mi primera reacción.
Una sensación rara, una mezcla de sentimientos ante la muerte entre los que estaba incluida la alegría junto con una cierta nostalgia, de la peor, la nostalgia de lo que no pasó.Cuando pienso en la historia del país que habito (para bien o para mal, y elijo pensar que para bien, nací argentino), tengo muchas de esas nostalgias. ¿Que hubiera pasado si no echábamos a los ingleses en 1806?. ¿Y si la batalla de Caseros hubiera tenido otro resultado?. De esas dudas tengo muchas, pero son tan lejanas hacia atrás, tienen una escala temporal tan distinta de la mía, que poco gano en esa elucubración. Voy a mirarlo mas de cerca. 1976. Que hubiera pasado si no hubiera pasado lo que pasó.
A riesgo de ser insultado, voy a pasar por alto el precio en muertes directas que pagamos como nación, y voy a poner el ojo en el precio económico que pagamos, que hemos estado pagando y que seguiremos pagando, que a la postre terminará siendo una condena eterna (en la escala temporal de mi propia vida y la de mis contemporáneos). A aquellos muertos los lloramos, a los que se encontraron los enterramos, los recordamos, los honramos, los sobre vivimos. Al mismo tiempo que pasaba eso, pasamos de tener una deuda externa de 5.000 millones de dolares a una deuda externa de 50.000 millones de dolares, un imposible, un pagaré a perpetuidad, en nombre del cual se nos impuso primero el ponernos de rodillas, después el deber de agradecer al recibir cuando de los platos ajenos nos permitieron lamer las sobras de nuestra propia comida, más las desiguales relaciones carnales, más las hiper inflaciones, más las privatizaciones, más los ajustes, más el sacrificio del bienestar nacional de -por lo menos- un manojo de generaciones.
El germen de esta situación actual, en la que gran parte del patrimonio de la nación ya no es nacional, en la que el precio de las cosas y la calidad de vida de la gente se resuelve en escritorios fuera de nuestro país o de nuestro continente, si bien amanece con la historia de la patria se hace manifiestamente previsible en todo su esplendor en esos años negros.¿QUIEN FUE VIDELA?.
Fue un hijo de puta completo, con todas las letras. No encuentro manera de defenderlo ni justificarlo. Pero. Hay un pero. Videla actúo convencido de hacer el bien. Su cerebro fue prolijamente lavado en academias militares extranjeras y fue profusamente felicitado por una clase social que lo aplaudió y lo alentó: altas jerarquías "nacionales", lo más granado de la curia católica, los grandes banqueros, los capitanes de la industria, todos lo saludaron, aprobaron y le agradecieron el valor de sus servicios.Videla (y otros a la vista) fueron la punta del iceberg. Los que operaron desde abajo de la linea de flotación permanecen a salvo, excepto contadísimas excepciones, no han sido ni siquiera nombrados. Videla, Massera, Agosti, etc, etc, etc, no son más que accidentes, no fueron más que la mano de obra barata de una organización mucho más compleja. Muchos de esos apellidos permanecen a salvo, se han ido muriendo, se han ido incorporando al club de los elegantes y paquetes argentinos afortunados, y hoy ellos y sus descendencias viven y disfrutan, desde su pseudo anonimato, dineros y situaciones mal habidas, regadas por la sangre de 30.000 personas y abonadas sobre la base de la postergación nacional.
VIDELA fue todo lo que fue.
Pero además fue una herramienta de otros, que ni siquiera tienen el valor de reconocer que fue un sicario, convencido, pero no por eso menos sicario.
miércoles, 3 de abril de 2013
A proposito del 2 de abril
Entre las muchas heridas abiertas de nuestro pasado reciente, del pasado del cual al menos fui testigo vivo, esta pendiente el reconocimiento pleno a quienes fueron victimas de la inoperancia de nuestros mandos militares hace dos generaciones.
Para quienes no frecuenten Plaza de Mayo, ahi hay un grupo de soldados sosteniendo un reclamo justo y desoido, al que quiero darle mi voz: todos los soldados afectados a la quimera militar merecen el reconocimiento de la nacion. Este reconocimiento tiene varias formas, y -por algun motivo que no entiendo- nos llenamos la boca de palabras pero -como pais- no metemos la mano en el bolsillo.
El dinero no paga nada, pero ese no es un motivo para negarlo. Todo no se compra, todo no se vende. Algunas cosas no tienen precio. Pero si el reclamo es economico se debe atender, sin mas demoras. Como a las victimas de la represion ilegal, como a algunos soldados, como la ayuda a familias en situacion de crisis, como los subsidios.
Mas allá de que una guerra es una calamidad, una guerra como aquella cuyos muertos recordamos hoy fue nefastamente absurda, por inutil, por temeraria, por innecesaria.
Tengo fresco el recuerdo grotesco de un general cuyo grado militar era tan grande como su grado de alcohol en sangre, balbuceando sin poder terminar de enderezarse el anuncio de una aventura militar a cuyo previsible resultado cabe agregarle -si uno es optimista- el retraso de varias generaciones en la recuperacion de las islas.
Algunos creimos, otros aun creen, que esa gesta fue una consecuencia de la primera manifestacion popular adversa al regimen. Error. Nuestros afiebrados militares creyeron a pie juntillas la parabola de David y Goliat, y fuimos con la honda en la mano a presentarles batalla por si querian venir, creyendo que Estados Unidos no tomaria partido por Inglaterra y que el primer mundo nos venderia mejores armas que las que guardaba para si mismo.
Para que no se diluya lo que defiendo:
RECONOCIMIENTO PLENO A TODOS LOS SOLDADOS AFECTADOS A ESTA GUERRA.
miércoles, 23 de enero de 2013
Marita Verón
La trata de blancas es el tema del día.
Nos causa espanto el fallo de la justicia tucumana. Cuesta entender por cual agujero de la telaraña se escapan los acusados, y cuesta, cuesta mucho, muchísimo, aceptar que si por alguna sutileza legal quedan en libertad los victimarios la culpa no es de los jueces sino de los legisladores que no han legislado de modo tal que no encuentren el punto débil por el cual todos se escapen. Aun no sabemos, y la profundidad de la retórica legal me confunde, si los jueces han actuado mal o han actuado bien: no es tarea del poder judicial corregir las leyes mal hechas sino velar por que se respeten todas las formas de los procesos. Coincido con todos en la indignación del resultado, pero no me resulta evidente el reparto de los méritos que concluyeron en la absolución general.
Volviendo al primer punto, se reitera la frase, casi slogan, “sin clientes no hay trata”, lo cual podría ser cierto si no fuera imposible. Por algo le dicen “la profesión más antigua del mundo”. En la mismísima Biblia, libro familiar a la inmensa mayoría nacional de origen teológico judío-cristiano, el único oficio conocido de una mujer fue la prostitución, y seguirá habiendo prostitución (femenina) por mucho tiempo más. Mientras los hombres acumulen testosterona y no tengan una pareja o amistad con derecho, y mientras haya mujeres acorraladas por el sistema en las orillas de la miseria o la necesidad seguirá existiendo el caldo de cultivo necesario para que el oficio más antiguo del mundo tenga su eternidad garantizada.
Debo ser cuidadoso a partir de aquí, porque lo que sigue es apto para la polémica. No estoy a favor de la prostitución. No me parece justo que alguien encuentre en el alquiler íntimo de su cuerpo su modo de subsistencia; más claro: me parece inaceptablemente injusto que alguien deba optar por prostituirse para no sufrir penurias económicas y carencias o para seguir sufriéndolas morigeradas. Pero no soy quien para imponer mi ley a nadie. Si una persona con opciones encuentra una salida voluntaria en la prostitución me parece mal; si una persona sin opciones encuentra una salida obligada en la prostitución me parece peor, pero desde el momento en que escapa a mi proveerle la salida, lo menos que debo hacer es respetar. Y, aunque no me agrade, me siento obligado a reconocerle a una persona adulta y libre la capacidad de decidir (para tranquilidad de mi conciencia, doy por asumido que es una decisión libre entre opciones válidas).
Nos causa espanto el fallo de la justicia tucumana. Cuesta entender por cual agujero de la telaraña se escapan los acusados, y cuesta, cuesta mucho, muchísimo, aceptar que si por alguna sutileza legal quedan en libertad los victimarios la culpa no es de los jueces sino de los legisladores que no han legislado de modo tal que no encuentren el punto débil por el cual todos se escapen. Aun no sabemos, y la profundidad de la retórica legal me confunde, si los jueces han actuado mal o han actuado bien: no es tarea del poder judicial corregir las leyes mal hechas sino velar por que se respeten todas las formas de los procesos. Coincido con todos en la indignación del resultado, pero no me resulta evidente el reparto de los méritos que concluyeron en la absolución general.Volviendo al primer punto, se reitera la frase, casi slogan, “sin clientes no hay trata”, lo cual podría ser cierto si no fuera imposible. Por algo le dicen “la profesión más antigua del mundo”. En la mismísima Biblia, libro familiar a la inmensa mayoría nacional de origen teológico judío-cristiano, el único oficio conocido de una mujer fue la prostitución, y seguirá habiendo prostitución (femenina) por mucho tiempo más. Mientras los hombres acumulen testosterona y no tengan una pareja o amistad con derecho, y mientras haya mujeres acorraladas por el sistema en las orillas de la miseria o la necesidad seguirá existiendo el caldo de cultivo necesario para que el oficio más antiguo del mundo tenga su eternidad garantizada.
Debo ser cuidadoso a partir de aquí, porque lo que sigue es apto para la polémica. No estoy a favor de la prostitución. No me parece justo que alguien encuentre en el alquiler íntimo de su cuerpo su modo de subsistencia; más claro: me parece inaceptablemente injusto que alguien deba optar por prostituirse para no sufrir penurias económicas y carencias o para seguir sufriéndolas morigeradas. Pero no soy quien para imponer mi ley a nadie. Si una persona con opciones encuentra una salida voluntaria en la prostitución me parece mal; si una persona sin opciones encuentra una salida obligada en la prostitución me parece peor, pero desde el momento en que escapa a mi proveerle la salida, lo menos que debo hacer es respetar. Y, aunque no me agrade, me siento obligado a reconocerle a una persona adulta y libre la capacidad de decidir (para tranquilidad de mi conciencia, doy por asumido que es una decisión libre entre opciones válidas).
El problema no es la prostitución, el problema es la trata.
Sin trata no hay trata, aunque haya prostitución y haya clientes dispuestos a pagar por el uso de otro cuerpo.
Trabajé largos años en Suipacha y Tucumán, y recorría habitualmente la calle Lavalle. Cuando la oferta sexual era en la esquina de Esmeralda y Lavalle, la policía estaba en Lavalle y Maipú, y viceversa. Ahora ya no hay oferta “en pie”, o es más discreta, pero pululan por el centro de Buenos Aires pegadores de cartelitos de oferta sexual, con teléfonos y direcciones. Según uno de los muchachos a cargo de esta tarea, percibe $150 diarios por esa labor. No debiera ser tan difícil encontrar los departamentos, ver quien los alquila, quien paga los gastos, quien llama a esos teléfonos, quien manda a imprimir los papelitos, quien contrata a los que empapelan el microcentro y mas allá, expandiendo diariamente el límite de las superficies válidas para ese fin, que comenzó sobre el mobiliario urbano público, pasó luego a cortinas de negocios y ya orilla las vidrieras comerciales, a las que aun no se han animado.
La Metropolitana, la Federal, los funcionarios del poder judicial, y otras gentes obligadas por su trabajo a intervenir de oficio, a denunciar, están todos distraídos de su deber, y lo peor, lo peor de todo, es que no es necesariamente por connivencia o lucro, sino sencillamente por desinterés o complicidad ad-honorem.
Mientras no nos demos un debate adulto sobre el tema, permitiendo la prostitución como cualquier oficio, con un marco legal adecuado, reglas, permisos, condiciones de salubridad, aportes jubilatorios, y todas las demás condiciones propias de una actividad laboral legal, seguirá habiendo trata. Mientras sea necesaria la protección de alguien para desarrollar el oficio, habrá trata. Mientras la posibilidad de trabajar dependa de la venia policial, habrá trata. Por el contrario, en un contexto en el cual la prostitución sea legal, una prostituta no requerirá la protección de un cafiolo para evitar el acoso policial, sino que podrá denunciar en sede policial al cafiolo que la acose (y en sede judicial al policía que no se resigne a dejar de aprovecharse). Las prostitutas trabajarán para sí mismas, solas o en cooperativas, y se van a acabar muchos negocios turbios que se alimentan de la marginalidad forzada del oficio proscrito.
Toda prohibición es estéril en su intento de evitar lo que prohíbe y genera un negocio para quien la desafíe.
En un país progresista, este tema debería ser materia de discusión.
Sin trata no hay trata, aunque haya prostitución y haya clientes dispuestos a pagar por el uso de otro cuerpo.
Trabajé largos años en Suipacha y Tucumán, y recorría habitualmente la calle Lavalle. Cuando la oferta sexual era en la esquina de Esmeralda y Lavalle, la policía estaba en Lavalle y Maipú, y viceversa. Ahora ya no hay oferta “en pie”, o es más discreta, pero pululan por el centro de Buenos Aires pegadores de cartelitos de oferta sexual, con teléfonos y direcciones. Según uno de los muchachos a cargo de esta tarea, percibe $150 diarios por esa labor. No debiera ser tan difícil encontrar los departamentos, ver quien los alquila, quien paga los gastos, quien llama a esos teléfonos, quien manda a imprimir los papelitos, quien contrata a los que empapelan el microcentro y mas allá, expandiendo diariamente el límite de las superficies válidas para ese fin, que comenzó sobre el mobiliario urbano público, pasó luego a cortinas de negocios y ya orilla las vidrieras comerciales, a las que aun no se han animado.
La Metropolitana, la Federal, los funcionarios del poder judicial, y otras gentes obligadas por su trabajo a intervenir de oficio, a denunciar, están todos distraídos de su deber, y lo peor, lo peor de todo, es que no es necesariamente por connivencia o lucro, sino sencillamente por desinterés o complicidad ad-honorem.
Mientras no nos demos un debate adulto sobre el tema, permitiendo la prostitución como cualquier oficio, con un marco legal adecuado, reglas, permisos, condiciones de salubridad, aportes jubilatorios, y todas las demás condiciones propias de una actividad laboral legal, seguirá habiendo trata. Mientras sea necesaria la protección de alguien para desarrollar el oficio, habrá trata. Mientras la posibilidad de trabajar dependa de la venia policial, habrá trata. Por el contrario, en un contexto en el cual la prostitución sea legal, una prostituta no requerirá la protección de un cafiolo para evitar el acoso policial, sino que podrá denunciar en sede policial al cafiolo que la acose (y en sede judicial al policía que no se resigne a dejar de aprovecharse). Las prostitutas trabajarán para sí mismas, solas o en cooperativas, y se van a acabar muchos negocios turbios que se alimentan de la marginalidad forzada del oficio proscrito.
Toda prohibición es estéril en su intento de evitar lo que prohíbe y genera un negocio para quien la desafíe.
En un país progresista, este tema debería ser materia de discusión.
viernes, 17 de agosto de 2012
Animals
Un par de noticias me recuerdan hoy este álbum de Pink Floyd.
Quizás sea útil una pequeña introducción. Animals fue el último disco de la segunda etapa de esta banda, posterior a El lado oscuro de la luna y a Wish you were here, y anterior a The Wall, con el que se inicia la -breve- tercera etapa. En este trabajo desarrollan una metáfora de la sociedad absolutamente vigente 35 años después (¡y desde siempre!), dividiéndola en cerdos, perros y ovejas. Entre los cerdos encontraremos a los dueños de todo y sus empleados los políticos y dirigentes, entre los perros a los que sabiéndolo o no trabajan armados para mantener la ventaja de los cerdos -militares y policías- y las ovejas, donde militamos todos los demás.
Noticia número 1: La policía de Nueva York mata un perro. En un episodio del que no conozco todos los detalles, un agente de policía mata -por error y por miedo- a un perro, que se encontraba ladrando al costado de su dueño, del que no sé si estaba desmayado o dormido o muerto en una vereda. Visto así, un perro (el policía) mata sin que quede clara la necesidad a una oveja (el perro), desatando la indignación de las ovejas transeúntes, que se apuran a solidarizarse con la oveja-perro asesinada, a criticar y cuestionar la actuación del perro-policía, y a sacar fotos y filmar con sus teléfonos celulares, para compartirlo en la oficina, enviarlo por mail, y si alguno tiene suerte (y me consta que alguno la tuvo, por que el video está en la página de un diario) a vender su filmación a alguna cruza de cerdo-oveja que trabaja en algún medio periodistico, lo que le vale al afortunado beneficiario de la venta un mérito en la conversión evolutiva de oveja a cerdo, mutación que tiene más adeptos de los que lo reconocen, especialmente en el gran país del norte, donde la gente duerme ¿o vive? ¿o muere? el American Dream soñando con despertarse y verlo convertido en realidad, donde llegar a cerdo es motivo de alegría para algunos y de admiración y envidia para otros muchos.
Noticia número 2: La policía de Sudáfrica mata con armas de fuego automáticas a un número indeterminado de mineros en huelga armados con palos y machetes. No conozco el origen de la expresión “los mataron como perros”, pero el video es espantoso, unos perros (ovejas disfrazadas de) vaciando cargadores sobre una manada de ovejas. No me consta como habrán sido los hechos de la Patagonia Rebelde, pero no puedo dejar de imaginarme varios niveles de coincidencia. Sudáfrica es un país en el que su población blanca y minoritaria consintió la abolición del apartheid después de asegurarse de que seguiría siendo dueña de todo y de que la población negra seguiría siendo numerosa y pobre, entronizando la ley de la oferta y la demanda. En un país con esa matriz, más violentamente desigual que en otros lados, los cerdos son mucho más cerdos y los perros son mucho más perros, y estas ovejas, inoportunas e insolentes, querían un poco mas de pasto para comer, lo que no se debe conceder mientras se pueda evitar, aunque sea al costo de contratar y capacitar nuevos empleados para reemplazar a los que tuvieron la desafortunada idea de ponerse en el camino de las balas, con lo peligrosas que son.
Antes de seguir leyendo, busque una bolsa o un cesto donde vomitar.
Advertido.
A continuación, las preocupaciones de los cerdos (Fuente: La Nacion) (el resaltado es mio)
Quizás sea útil una pequeña introducción. Animals fue el último disco de la segunda etapa de esta banda, posterior a El lado oscuro de la luna y a Wish you were here, y anterior a The Wall, con el que se inicia la -breve- tercera etapa. En este trabajo desarrollan una metáfora de la sociedad absolutamente vigente 35 años después (¡y desde siempre!), dividiéndola en cerdos, perros y ovejas. Entre los cerdos encontraremos a los dueños de todo y sus empleados los políticos y dirigentes, entre los perros a los que sabiéndolo o no trabajan armados para mantener la ventaja de los cerdos -militares y policías- y las ovejas, donde militamos todos los demás. Noticia número 1: La policía de Nueva York mata un perro. En un episodio del que no conozco todos los detalles, un agente de policía mata -por error y por miedo- a un perro, que se encontraba ladrando al costado de su dueño, del que no sé si estaba desmayado o dormido o muerto en una vereda. Visto así, un perro (el policía) mata sin que quede clara la necesidad a una oveja (el perro), desatando la indignación de las ovejas transeúntes, que se apuran a solidarizarse con la oveja-perro asesinada, a criticar y cuestionar la actuación del perro-policía, y a sacar fotos y filmar con sus teléfonos celulares, para compartirlo en la oficina, enviarlo por mail, y si alguno tiene suerte (y me consta que alguno la tuvo, por que el video está en la página de un diario) a vender su filmación a alguna cruza de cerdo-oveja que trabaja en algún medio periodistico, lo que le vale al afortunado beneficiario de la venta un mérito en la conversión evolutiva de oveja a cerdo, mutación que tiene más adeptos de los que lo reconocen, especialmente en el gran país del norte, donde la gente duerme ¿o vive? ¿o muere? el American Dream soñando con despertarse y verlo convertido en realidad, donde llegar a cerdo es motivo de alegría para algunos y de admiración y envidia para otros muchos.
Noticia número 2: La policía de Sudáfrica mata con armas de fuego automáticas a un número indeterminado de mineros en huelga armados con palos y machetes. No conozco el origen de la expresión “los mataron como perros”, pero el video es espantoso, unos perros (ovejas disfrazadas de) vaciando cargadores sobre una manada de ovejas. No me consta como habrán sido los hechos de la Patagonia Rebelde, pero no puedo dejar de imaginarme varios niveles de coincidencia. Sudáfrica es un país en el que su población blanca y minoritaria consintió la abolición del apartheid después de asegurarse de que seguiría siendo dueña de todo y de que la población negra seguiría siendo numerosa y pobre, entronizando la ley de la oferta y la demanda. En un país con esa matriz, más violentamente desigual que en otros lados, los cerdos son mucho más cerdos y los perros son mucho más perros, y estas ovejas, inoportunas e insolentes, querían un poco mas de pasto para comer, lo que no se debe conceder mientras se pueda evitar, aunque sea al costo de contratar y capacitar nuevos empleados para reemplazar a los que tuvieron la desafortunada idea de ponerse en el camino de las balas, con lo peligrosas que son.
Antes de seguir leyendo, busque una bolsa o un cesto donde vomitar.
Advertido.
A continuación, las preocupaciones de los cerdos (Fuente: La Nacion) (el resaltado es mio)
- Los precios mundiales del platino saltaron hasta 30 dólares la onza, más de un 2 por ciento, a un máximo de seis días a medida que la extensión de la violencia se hizo notoria en el país que posee el 80 por ciento de las reservas conocidas.
- Los disturbios han obligado a los dueños de Marikana en Londres a detener la producción de todas sus operaciones en Sudáfrica, que corresponden al 12 por ciento de la producción mundial de platino.
- Lonmin dijo que ha perdido el equivalente a 15.000 onzas de platino por la paralización de seis días y que es poco probable que alcance su meta de producción anual de 750.000 onzas.
- Sus acciones cayeron a mínimos de cuatro años, perdiendo un 6,7 por ciento en Londres y un 7,3 por ciento en Johannesburgo. En total, han perdido más de un 13 por ciento desde que comenzaron los disturbios el fin de semana.
¿Te cuesta creerlo?
¿Mi opinión es tendenciosa?
http://www.lanacion.com.ar/1499884-sudafrica-la-policia-mata-a-balazos-a-un-grupo-de-mineros-armados-con-machetes-y-palos¿Mi opinión es tendenciosa?
jueves, 29 de marzo de 2012
Fidel Castro
Estas viejo, Fidel.
Vi la foto de Fidel Castro hoy, tapa de los diarios. Mal que le pese a la CIA, aun esta vivo, salvo que querramos creer en que la conspiracion mundial para negar su muerte cuenta con no solo con el testimonio de Hugo Chavez, que ya sabemos que miente, sino con el de Benedicto XVI, que como todos sabemos, no solo no miente, sino que ademas es infalible en cuestiones de la fe.
Dos ancianos. 85 y 86 años de edad, no se cuantos cada uno. Con esa impunidad que da saber que queda poco resto, y cierta chochera a la vista, la desatinada e importuna pregunta de Fidel: ¿que hace un Papa?, como si la pregunta hiciera falta, como si no estuviera claro y fuera de discusion que es lo que hace y lo necesario que es lo que hace. ¿O alguien tiene dudas?. Ojo, que viene la inquisicion y los excomulga, o en su defecto viene inmigracion y los deporta, o viene el cuco y los asusta, o el hombre de la bolsa y se los lleva.
Hasta ahi fue la primera reaccion. Despues, segui pensando, que cosa la edad, como cuando la Chiqui-Mirta Legrand-la señora de los almuerzos le pregunto a la ex-amigovia o ex-follamiga relativamente joven de un multimillonario si el costosisimo anillo regalado por el señor al que acompaño y que lucia con orgullo "lo habia ganado con dignidad". Hay preguntas que no se deben hacer, porque el preguntado no las puede responder, y no es cuestion de incomodarlo.
Segun el diario La Nacion, que tampoco miente, el vocero vaticano dio la siguiente version:"El Santo Padre le explicó que está al servicio de los pueblos que visita en los diversos viajes y al servicio de la Iglesia Universal".
Claro, ahora me cierra todo. Benedicto esta al servicio de la Iglesia Universal, sobre la cual ya hable y seguire hablando, un multimedios, un conglomerado de empresas con origen en Brasil (¿querran ser la iglesia mais grande do mundo quizas?), propiedad de un multimillonario que ya paró de sufrir, que ha reconvertido todos los cines de barrio en cenaculos, que tiene una liturgia rotativa como los juguetes de la cajita feliz de Mc Donalds, que de todas las partes de la biblia rescata especialmente la del diezmo, un shopping de la fe, con soluciones para todos los gustos.
Esta es la "Iglesia Universal del Reino de Dios" al servicio de la cual nos acaba de sincerar el vaticano se encuentra el Papa, y entonces uno entiende todo, el pasado filo nazi, la proteccion a los abusadores sexuales, la condena al condón y su consecuencia, el destierro de los portadores de HIV al leprosario o al reino de la castidad, el estigma sobre los divorciados, la reinvindicacion del lavarropas como el mayor aporte de la historia a la liberacion femenina, y otras opiniones asi de explicitas sobre el amor a dios por sobre todas las cosas y al projimo como a si mismo.
Me corrijo, Fidel, no estas viejo, estas grande.
Vi la foto de Fidel Castro hoy, tapa de los diarios. Mal que le pese a la CIA, aun esta vivo, salvo que querramos creer en que la conspiracion mundial para negar su muerte cuenta con no solo con el testimonio de Hugo Chavez, que ya sabemos que miente, sino con el de Benedicto XVI, que como todos sabemos, no solo no miente, sino que ademas es infalible en cuestiones de la fe.
Dos ancianos. 85 y 86 años de edad, no se cuantos cada uno. Con esa impunidad que da saber que queda poco resto, y cierta chochera a la vista, la desatinada e importuna pregunta de Fidel: ¿que hace un Papa?, como si la pregunta hiciera falta, como si no estuviera claro y fuera de discusion que es lo que hace y lo necesario que es lo que hace. ¿O alguien tiene dudas?. Ojo, que viene la inquisicion y los excomulga, o en su defecto viene inmigracion y los deporta, o viene el cuco y los asusta, o el hombre de la bolsa y se los lleva.
Hasta ahi fue la primera reaccion. Despues, segui pensando, que cosa la edad, como cuando la Chiqui-Mirta Legrand-la señora de los almuerzos le pregunto a la ex-amigovia o ex-follamiga relativamente joven de un multimillonario si el costosisimo anillo regalado por el señor al que acompaño y que lucia con orgullo "lo habia ganado con dignidad". Hay preguntas que no se deben hacer, porque el preguntado no las puede responder, y no es cuestion de incomodarlo.
Segun el diario La Nacion, que tampoco miente, el vocero vaticano dio la siguiente version:"El Santo Padre le explicó que está al servicio de los pueblos que visita en los diversos viajes y al servicio de la Iglesia Universal".
Claro, ahora me cierra todo. Benedicto esta al servicio de la Iglesia Universal, sobre la cual ya hable y seguire hablando, un multimedios, un conglomerado de empresas con origen en Brasil (¿querran ser la iglesia mais grande do mundo quizas?), propiedad de un multimillonario que ya paró de sufrir, que ha reconvertido todos los cines de barrio en cenaculos, que tiene una liturgia rotativa como los juguetes de la cajita feliz de Mc Donalds, que de todas las partes de la biblia rescata especialmente la del diezmo, un shopping de la fe, con soluciones para todos los gustos.
Esta es la "Iglesia Universal del Reino de Dios" al servicio de la cual nos acaba de sincerar el vaticano se encuentra el Papa, y entonces uno entiende todo, el pasado filo nazi, la proteccion a los abusadores sexuales, la condena al condón y su consecuencia, el destierro de los portadores de HIV al leprosario o al reino de la castidad, el estigma sobre los divorciados, la reinvindicacion del lavarropas como el mayor aporte de la historia a la liberacion femenina, y otras opiniones asi de explicitas sobre el amor a dios por sobre todas las cosas y al projimo como a si mismo.
Me corrijo, Fidel, no estas viejo, estas grande.
viernes, 24 de febrero de 2012
El País de las Muertes Boludas
Curiosa costumbre la de la gente de este país, de morirse antes de tiempo y sin necesidad. Necesidad no, necedad si, y mucha, y de la buena. Nos hemos acostumbrado a ver muertos a nuestro alrededor, de las maneras más absurdas posibles.
Empezando por el final, el incidente ferroviario de hace unos días. Digo incidente y no accidente, porque el accidente presupone una cosa fortuita, imprevisible. Muchos de los mal llamados accidentes son en realidad consecuencias lógicas. Nos empeñamos en apostar al azar, a que lo improbable se convierta en imposible, y cada tanto la estadística nos demuestra que correr un riesgo mínimo, digamos del 1%, significa que a la larga 99 veces las cosas salen bien, y cuando se da la centésima, proclamamos como si fuéramos impunes: ¡que mala suerte!.
Que mala suerte, sobrepasar un auto a 160km/h justo cuando por el carril contrario viene otro que no parecía que venía tan rápido como nosotros. Que mala suerte, que el nene encontró la pistola del papá justo el día que el papá la dejo cargada. Que mala suerte, que alguien celebro año nuevo disparando al aire y a 2 kilómetros de ahí alguien empezó el año velando un bebé con una bala en la cabeza. Que mala suerte los motoqueros, que pensaron que 5 centímetros son un margen seguro a 80km/h. Que mala suerte, que se produzca un cortocircuito porque un cable de 1/2 mm2 no soporto un consumo de 3000 watts y se produjo un incendio.
Debe ser mala suerte también, que el chofer de un colectivo desconozca el principio de la física que establece que el mismo espacio no puede ser ocupado por dos cosas distintas al mismo tiempo, decida ignorar la barrera a medio bajar e intentar cruzar la vía justo cuando el tren esté pasando por ahí. Al margen, algunos otros decidieron ignorar primero que la barrera no funcionaba correctamente, y otros cuantos –especialmente las autoridades de control- aun ignoran que los dueños de los colectivos imponen a sus empleados exigencias horarias imposibles de satisfacer respetando las normas de tránsito.
Así las cosas, estos ejemplos anteriores cada tanto nos regalan un “cuando te toca te toca” por parte de los corteses y un “algún día le iba a pasar” por parte de los realistas, alguien lo justificará con un “murió en la suya” y alguno dirá “no lo puedo creer” para no quedarse callado.
No sé si la cultura de la muerte está tan arraigada entre nosotros de abajo hacia arriba o de arriba hacia abajo, o quizás sea tan universal –transversal se dice ahora- como nuestro destino común de alimentar gusanos. Del modo que fuera, así como consentimos los episodios individuales, permitimos por parte de quienes nos dirigen el ejercicio de la irresponsabilidad, en el sentido de que todos parecen serios y circunspectos y solícitos ante los incidentes múltiples, pero nunca aparece un responsable cuya cabeza pueda ser cortada, o su trasero amortizado a puntapiés.
Hace unos años se incendió Cromagnon. 200 promesas rotas. La lectura simplista dice que el local estaba sobrepasado de gente, como es habitual ante la tolerancia tarifada de quienes deben verificar que eso no ocurra. Que en el local había instalaciones que no debería haber habido, que se tiraban fuegos de artificio que no debiera haber habido. Que no había o no funcionaban las luces de emergencia. Este hecho, además de los jóvenes muertos, le costó la intendencia al inútil de turno, le costó un poco de cárcel al dueño del local, y poco más que eso es lo que los responsables pagaron por 200 vidas. Si los inspectores coimeros y el intendente tolerante de los arraigados usos y costumbres municipales hubieran ido presos, no pulularían como lo hacen hoy los locales que se alquilan para “fiestas privadas”, que quedan fuera del control comunal, donde un entrepiso colapsa y aplasta a los de abajo.
Decía que el reparto de responsabilidades de Cromagnon presenta una lectura simplista. Esto ocurrió en el año 2000. En el año 1992, en Olivos, se incendió la discoteca Kheivis Key, con un saldo de 17 personas muertas por no poder salir, y ningún responsable de nada, salvo un adolescente que derramo una bebida alcohólica sobre un sofá. Mi teorema es que si el dueño de ese lugar y los inspectores de ese lugar hubieran ido presos, el dueño y los inspectores de Cromagnon hubieran sido menos negligentes, y no hubiera ocurrido lo que ocurrió años después.
Se me ponen los pelos de punta, cuando recuerdo de chico pasar por la avenida Constitución en Mar del Plata, donde había un local prácticamente bajo tierra. Vi en el año 1987, en San Miguel (General Lemos para ser más exactos) el incendio de un boliche en construcción, también una trampa escarbada en la tierra, con techo de paja, que afortunadamente se prendió fuego antes del estreno y sin dejar víctimas entre los imprudentes obreros que preparaban su asadito del mediodía.
Hace unos años frecuentaba Santa Rosa, por motivos de trabajo. Habitualmente me alojaba en el hotel Calfucurá, que presume de ser de 4 estrellas, lo que atribuyo a algún borracho que ve doble, porque 2 estrellas le quedarían mejor. El caso es que me tocó presenciar como un turista norteamericano –colectivo al que no desprecio en forma individual- preguntaba en un difícil español por la salida de emergencia, que no podía localizar, y los socarrones comentarios y silenciosas sonrisas en la recepción del hotel, luego de explicarle que no había tal cosa. Al fin y al cabo, si se incendia el hotel y no puede salir, vaya a la terraza, que si se muere ahí está más cerca del cielo.
Vuelvo al tren. Ahora están averiguando si el maquinista entro rápido por distracción, si fallaron los frenos, si fue un desperfecto mecánico. ¿Y?. Me permito aportar algunas sugerencias. Renueven las vías. Renueven el material rodante. Cambien el sistema de control de las formaciones. En una época en que los aviones vuelan solos, con un poco de informática, los trenes deberían saber cuándo deben frenar y a qué velocidad circular en cada sector, y el conductor debería ser liberado de las funciones automatizables. Acá no se trata de que por una combinación de factores imprevisible chocaron 2 trenes, se trata de la lógica consecuencia de combinar tecnología obsoleta con vías en mal estado, y de entregarle el negocio a algunos amigos del poder sin endosarles la responsabilidad. ¿O alguien va a ir preso?. ¿O alguien va a pagar de su bolsillo?.
Hace unos años, tuvimos el incidente de LAPA. Un comandante de avión y su tripulación que intentan despegar desoyendo una estridente alarma. 67 muertos. Ahora no sabemos si el piloto era irresponsable o estaban acostumbrados a manejar aviones con alarmas encendidas. En el informe de la JURCA se mencionaban una serie de inconductas y defectos de procedimiento por parte de la tripulación. Como al pasar, menciona que en la cabina algunos tripulantes compartieron un cigarrillo. Viendo lo que paso poco después, un escalofrío me recorre la espalda y la duda subsiste. Lo cierto es que no fue culpa de nadie. Vi la película Whisky Romeo Zulú, lapidaria, pero nadie le hizo juicio al director, y vi al inmutable Neustadt defendiendo al empresario, y como diría el tío Bernardo, ¿lo dejamos ahí?
Salvo unas pocas excepciones, las rutas tienen hoy el mismo ancho que hace cincuenta años, cuando los camiones eran lentos y pequeños y los autos ya alcanzaban los 120 km/h. Había muchos autos menos circulando, muchos camiones menos y las maniobras de sobrepaso eran relajadas. Hoy tenemos moles con acoplado que van a 100km/h, ómnibus que ocupan el 90% del ancho del carril (con lo que se cruzan entre sí a un brazo de distancia), y millones de autos mas. Es cierto que somos un país de conductores imprudentes, pero las técnicas de control del estado no privilegian la seguridad sino la recaudación.
En tiempos de GPS y seguimiento satelital, no han logrado instrumentar un mecanismo que verifique en forma inmediata la velocidad a la que se desplazan camiones, ómnibus y colectivos, entonces un micro que viene de Corrientes Capital a Buenos Aires con una velocidad máxima autorizada de 90km/h recorre 1000km en 10horas, y si el promedio es mayor que la máxima autorizada, la máxima real debe ser superior aun. Mi hermana me refirió, en un viaje de Buenos Aires a Santa Clara del Mar, que el chofer del micro desoía sus pedidos de circular a la velocidad reglamentaria y sus compañeros de viaje la hostigaban invitándola al silencio con tal de llegar más rápido.
En mi penúltimo viaje a la costa, llevamos el detalle de los radares ubicados sobre la autovía 2 y la ruta 11. Solo uno, de una docena de radares, está ubicado en un lugar donde rige la velocidad máxima de 120km/h, el resto esta desparramado en lugares donde la velocidad máxima está restringida a 60km/h y 80km/h; porque el propósito no es evitar que vayas a 180km/h donde podes ir a 120km/h sino que no pases a 70km/h en vez de 60km/h el cruce de la ruta con un camino vecinal por el que no viene nadie. Entonces, cuando un par de años después vas a vender el auto o renovar el registro te aparece una multa de la que ni te enteraste, que ya fue a juicio -tampoco te enteraste- y tuvo sentencia y entonces con los intereses debes una pequeña fortuna.
El otro chiste, es el de las luces bajas encendidas. Es una excelente medida de seguridad. Ver que viene algo de frente con 2 kilómetros de anticipación ciertamente ayuda a evitar accidentes. Es común olvidarse de encender las luces apenas se sale de una estación de servicio donde cargamos combustible. ¿Y dónde estará el control policial o municipal, presto a aplicar una multa o “aceptar” una colaboración económica?. Obvio, está por ahí nomas. Y si no, ponemos un control sobre la ruta 210, en una zona donde la ruta se hace urbana, con semáforos cada 400 metros. Para el que no conoce, eso no es una ruta sino una avenida, pero no importa, a pagar lo que acuerdes con el policía de tránsito o $900 para una municipalidad.
Recuerdo la marcha del Mundial'78. ¡25 millones de argentinos, jugaremos el mundial!, y hoy somos mas de 40 millones, así que, para que nos vamos a preocupar por unos cuantos muertos antes de tiempo, si total tenemos argentinos para tirar al techo.
Empezando por el final, el incidente ferroviario de hace unos días. Digo incidente y no accidente, porque el accidente presupone una cosa fortuita, imprevisible. Muchos de los mal llamados accidentes son en realidad consecuencias lógicas. Nos empeñamos en apostar al azar, a que lo improbable se convierta en imposible, y cada tanto la estadística nos demuestra que correr un riesgo mínimo, digamos del 1%, significa que a la larga 99 veces las cosas salen bien, y cuando se da la centésima, proclamamos como si fuéramos impunes: ¡que mala suerte!.
Que mala suerte, sobrepasar un auto a 160km/h justo cuando por el carril contrario viene otro que no parecía que venía tan rápido como nosotros. Que mala suerte, que el nene encontró la pistola del papá justo el día que el papá la dejo cargada. Que mala suerte, que alguien celebro año nuevo disparando al aire y a 2 kilómetros de ahí alguien empezó el año velando un bebé con una bala en la cabeza. Que mala suerte los motoqueros, que pensaron que 5 centímetros son un margen seguro a 80km/h. Que mala suerte, que se produzca un cortocircuito porque un cable de 1/2 mm2 no soporto un consumo de 3000 watts y se produjo un incendio.
Debe ser mala suerte también, que el chofer de un colectivo desconozca el principio de la física que establece que el mismo espacio no puede ser ocupado por dos cosas distintas al mismo tiempo, decida ignorar la barrera a medio bajar e intentar cruzar la vía justo cuando el tren esté pasando por ahí. Al margen, algunos otros decidieron ignorar primero que la barrera no funcionaba correctamente, y otros cuantos –especialmente las autoridades de control- aun ignoran que los dueños de los colectivos imponen a sus empleados exigencias horarias imposibles de satisfacer respetando las normas de tránsito.
Así las cosas, estos ejemplos anteriores cada tanto nos regalan un “cuando te toca te toca” por parte de los corteses y un “algún día le iba a pasar” por parte de los realistas, alguien lo justificará con un “murió en la suya” y alguno dirá “no lo puedo creer” para no quedarse callado.
No sé si la cultura de la muerte está tan arraigada entre nosotros de abajo hacia arriba o de arriba hacia abajo, o quizás sea tan universal –transversal se dice ahora- como nuestro destino común de alimentar gusanos. Del modo que fuera, así como consentimos los episodios individuales, permitimos por parte de quienes nos dirigen el ejercicio de la irresponsabilidad, en el sentido de que todos parecen serios y circunspectos y solícitos ante los incidentes múltiples, pero nunca aparece un responsable cuya cabeza pueda ser cortada, o su trasero amortizado a puntapiés.
Hace unos años se incendió Cromagnon. 200 promesas rotas. La lectura simplista dice que el local estaba sobrepasado de gente, como es habitual ante la tolerancia tarifada de quienes deben verificar que eso no ocurra. Que en el local había instalaciones que no debería haber habido, que se tiraban fuegos de artificio que no debiera haber habido. Que no había o no funcionaban las luces de emergencia. Este hecho, además de los jóvenes muertos, le costó la intendencia al inútil de turno, le costó un poco de cárcel al dueño del local, y poco más que eso es lo que los responsables pagaron por 200 vidas. Si los inspectores coimeros y el intendente tolerante de los arraigados usos y costumbres municipales hubieran ido presos, no pulularían como lo hacen hoy los locales que se alquilan para “fiestas privadas”, que quedan fuera del control comunal, donde un entrepiso colapsa y aplasta a los de abajo.
Decía que el reparto de responsabilidades de Cromagnon presenta una lectura simplista. Esto ocurrió en el año 2000. En el año 1992, en Olivos, se incendió la discoteca Kheivis Key, con un saldo de 17 personas muertas por no poder salir, y ningún responsable de nada, salvo un adolescente que derramo una bebida alcohólica sobre un sofá. Mi teorema es que si el dueño de ese lugar y los inspectores de ese lugar hubieran ido presos, el dueño y los inspectores de Cromagnon hubieran sido menos negligentes, y no hubiera ocurrido lo que ocurrió años después.
Se me ponen los pelos de punta, cuando recuerdo de chico pasar por la avenida Constitución en Mar del Plata, donde había un local prácticamente bajo tierra. Vi en el año 1987, en San Miguel (General Lemos para ser más exactos) el incendio de un boliche en construcción, también una trampa escarbada en la tierra, con techo de paja, que afortunadamente se prendió fuego antes del estreno y sin dejar víctimas entre los imprudentes obreros que preparaban su asadito del mediodía.
Hace unos años frecuentaba Santa Rosa, por motivos de trabajo. Habitualmente me alojaba en el hotel Calfucurá, que presume de ser de 4 estrellas, lo que atribuyo a algún borracho que ve doble, porque 2 estrellas le quedarían mejor. El caso es que me tocó presenciar como un turista norteamericano –colectivo al que no desprecio en forma individual- preguntaba en un difícil español por la salida de emergencia, que no podía localizar, y los socarrones comentarios y silenciosas sonrisas en la recepción del hotel, luego de explicarle que no había tal cosa. Al fin y al cabo, si se incendia el hotel y no puede salir, vaya a la terraza, que si se muere ahí está más cerca del cielo.
Vuelvo al tren. Ahora están averiguando si el maquinista entro rápido por distracción, si fallaron los frenos, si fue un desperfecto mecánico. ¿Y?. Me permito aportar algunas sugerencias. Renueven las vías. Renueven el material rodante. Cambien el sistema de control de las formaciones. En una época en que los aviones vuelan solos, con un poco de informática, los trenes deberían saber cuándo deben frenar y a qué velocidad circular en cada sector, y el conductor debería ser liberado de las funciones automatizables. Acá no se trata de que por una combinación de factores imprevisible chocaron 2 trenes, se trata de la lógica consecuencia de combinar tecnología obsoleta con vías en mal estado, y de entregarle el negocio a algunos amigos del poder sin endosarles la responsabilidad. ¿O alguien va a ir preso?. ¿O alguien va a pagar de su bolsillo?.
Hace unos años, tuvimos el incidente de LAPA. Un comandante de avión y su tripulación que intentan despegar desoyendo una estridente alarma. 67 muertos. Ahora no sabemos si el piloto era irresponsable o estaban acostumbrados a manejar aviones con alarmas encendidas. En el informe de la JURCA se mencionaban una serie de inconductas y defectos de procedimiento por parte de la tripulación. Como al pasar, menciona que en la cabina algunos tripulantes compartieron un cigarrillo. Viendo lo que paso poco después, un escalofrío me recorre la espalda y la duda subsiste. Lo cierto es que no fue culpa de nadie. Vi la película Whisky Romeo Zulú, lapidaria, pero nadie le hizo juicio al director, y vi al inmutable Neustadt defendiendo al empresario, y como diría el tío Bernardo, ¿lo dejamos ahí?
Salvo unas pocas excepciones, las rutas tienen hoy el mismo ancho que hace cincuenta años, cuando los camiones eran lentos y pequeños y los autos ya alcanzaban los 120 km/h. Había muchos autos menos circulando, muchos camiones menos y las maniobras de sobrepaso eran relajadas. Hoy tenemos moles con acoplado que van a 100km/h, ómnibus que ocupan el 90% del ancho del carril (con lo que se cruzan entre sí a un brazo de distancia), y millones de autos mas. Es cierto que somos un país de conductores imprudentes, pero las técnicas de control del estado no privilegian la seguridad sino la recaudación.
En tiempos de GPS y seguimiento satelital, no han logrado instrumentar un mecanismo que verifique en forma inmediata la velocidad a la que se desplazan camiones, ómnibus y colectivos, entonces un micro que viene de Corrientes Capital a Buenos Aires con una velocidad máxima autorizada de 90km/h recorre 1000km en 10horas, y si el promedio es mayor que la máxima autorizada, la máxima real debe ser superior aun. Mi hermana me refirió, en un viaje de Buenos Aires a Santa Clara del Mar, que el chofer del micro desoía sus pedidos de circular a la velocidad reglamentaria y sus compañeros de viaje la hostigaban invitándola al silencio con tal de llegar más rápido.
En mi penúltimo viaje a la costa, llevamos el detalle de los radares ubicados sobre la autovía 2 y la ruta 11. Solo uno, de una docena de radares, está ubicado en un lugar donde rige la velocidad máxima de 120km/h, el resto esta desparramado en lugares donde la velocidad máxima está restringida a 60km/h y 80km/h; porque el propósito no es evitar que vayas a 180km/h donde podes ir a 120km/h sino que no pases a 70km/h en vez de 60km/h el cruce de la ruta con un camino vecinal por el que no viene nadie. Entonces, cuando un par de años después vas a vender el auto o renovar el registro te aparece una multa de la que ni te enteraste, que ya fue a juicio -tampoco te enteraste- y tuvo sentencia y entonces con los intereses debes una pequeña fortuna.
El otro chiste, es el de las luces bajas encendidas. Es una excelente medida de seguridad. Ver que viene algo de frente con 2 kilómetros de anticipación ciertamente ayuda a evitar accidentes. Es común olvidarse de encender las luces apenas se sale de una estación de servicio donde cargamos combustible. ¿Y dónde estará el control policial o municipal, presto a aplicar una multa o “aceptar” una colaboración económica?. Obvio, está por ahí nomas. Y si no, ponemos un control sobre la ruta 210, en una zona donde la ruta se hace urbana, con semáforos cada 400 metros. Para el que no conoce, eso no es una ruta sino una avenida, pero no importa, a pagar lo que acuerdes con el policía de tránsito o $900 para una municipalidad.
Recuerdo la marcha del Mundial'78. ¡25 millones de argentinos, jugaremos el mundial!, y hoy somos mas de 40 millones, así que, para que nos vamos a preocupar por unos cuantos muertos antes de tiempo, si total tenemos argentinos para tirar al techo.
miércoles, 18 de enero de 2012
¡Otra vez sopa!
El fin no justifica los medios.
Lo escuchamos,
lo decimos,
lo repetimos,
lo creemos.
¡Llego la hora de defenderlo!.
El fin no justifica los medios. Nunca.
Ni aunque el fin sea bueno, ni aunque el medio sea bueno.
Hablaba alguna vez con una amiga, a la que le pregunte ¿Mentiste alguna vez para ganar una discusion?. No, nunca, fue su respuesta. Insistì: ¿Ahora tampoco?. Cedio: Bueno, ahora si.
Cuidado con la ley SOPA.
Proteger los derechos de autor de los autores en un buen fin.
Impedir que yo le preste a quien quiera lo que quiera no es un buen fin.
Y controlar en forma preventiva lo que se publica en internet, dar de baja sitios por contener enlaces, mediante resoluciones administrativas y algoritmos de computacion, es, definitivamente, un PESIMO MEDIO.
Gran Hermano esta ansioso por meterse en nuestra cama, a ver que hacemos, en nuestra almohada, a ver que soñamos. Existe una tarea de inteligencia, que husmea mails, a ver si encuentra algo. Esta ahi, como HAL 9000, atento a todo, buscando y hurgando. Se llama ECHELON. Y lo peor es que ni siquiera lo niegan.
Cuidado. Cuidadito. Las corporaciones son la cara visible de esta cruzada, defendiendo sus desmedidos intereses econòmicos, pero en el fondo esta alguien, arrepentido de lo universal de esta herramienta, deseoso de ponerle lìmites. Hoy son las peliculas y los discos, mañana los libros, pasado mañana las ideas.
Lo escuchamos,
lo decimos,
lo repetimos,
lo creemos.
¡Llego la hora de defenderlo!.
El fin no justifica los medios. Nunca.
Ni aunque el fin sea bueno, ni aunque el medio sea bueno.
Hablaba alguna vez con una amiga, a la que le pregunte ¿Mentiste alguna vez para ganar una discusion?. No, nunca, fue su respuesta. Insistì: ¿Ahora tampoco?. Cedio: Bueno, ahora si.
Cuidado con la ley SOPA.
Proteger los derechos de autor de los autores en un buen fin.
Impedir que yo le preste a quien quiera lo que quiera no es un buen fin.
Y controlar en forma preventiva lo que se publica en internet, dar de baja sitios por contener enlaces, mediante resoluciones administrativas y algoritmos de computacion, es, definitivamente, un PESIMO MEDIO.
Gran Hermano esta ansioso por meterse en nuestra cama, a ver que hacemos, en nuestra almohada, a ver que soñamos. Existe una tarea de inteligencia, que husmea mails, a ver si encuentra algo. Esta ahi, como HAL 9000, atento a todo, buscando y hurgando. Se llama ECHELON. Y lo peor es que ni siquiera lo niegan.
Cuidado. Cuidadito. Las corporaciones son la cara visible de esta cruzada, defendiendo sus desmedidos intereses econòmicos, pero en el fondo esta alguien, arrepentido de lo universal de esta herramienta, deseoso de ponerle lìmites. Hoy son las peliculas y los discos, mañana los libros, pasado mañana las ideas.
jueves, 27 de octubre de 2011
¡No te lo puedo creer!
Asi se llama una de las secciones de "El show de la noticia", el programa de radio que suele acompañar y amenizar mis viajes en auto desde casa al trabajo, cuando decido viajar acompañado de alguien ademas de mi mismo y de mis otros yo (si, tengo un yo curioso, uno optimista, uno hijueputa, uno cortes, uno ordinario, uno esceptico, otro enamoradizo, y la lista puede ser tan larga como la cantidad de caras de una esfera).
Este es un programa medio varietè, noticias, buena musica, interes general y humor, humor acido, corrosivo, humor del bueno, y esta seccion de la que robe el titulo e inspiro este comentario de hoy, presenta noticias insolitas, con acotaciones causticas del dificil de imitar y clasificar Roberto Pettinato, una persona que vive con un pie al borde del desacato y el otro pie afuera, y mas alla de los limites, en el sentido de que es imposible de encuadrar.
Dos noticias vienen a alimentar mi prosa hoy. Una la escuche ayer, con seguridad, en su programa y en este segmento, la otra hace unos unos dias, pocos dias pero suficientes para que no sepa si dos o mas de dos, si en este segmento del programa o en otro segmento o en otro lugar. Creo que son noticias hermanas, si no seran primas, y si no ... ¡a quien le importa!.
La noticia sin dudas: El mercado norteamericano mueve 5.000 millones de dolares en antidepresivos para mascotas; la noticia con dudas: a un señor en Los Angeles, por algun extraño mal y un golpe y un insecto y no se si otro infortunio, se le inflamo el escroto y/o sus testiculos hasta alcanzar un peso de 45 kilogramos, y esta juntando fondos para pagar la necesaria operacion, para lo que requiere un millon de dolares.
Varias reflexiones se me amontonan, desordenadas.
"El mercado americano mueve" y ¿quien es el mercado?, parece un Frankenstein, una criatura creada que adquirio vida propia. Probablemente lo sea. Un Frankenstein engendrado entre millones de prosperos ciudadanos, que al mismo tiempo que lo nutren se alimentan de el, en un sistema perverso pero seductor.
Que todo sea medible, me causa al mismo tiempo envidia y rechazo, envidia la capacidad tecnica y metodica de medir todo; y rechazo la necesidad de medirlo todo, medir porque si, medir por si acaso, medir por costumbre y por vicio, estos yankis todo lo miden, en dolares y porcentajes, y todo tienen necesidad de medirlo, desde el tamaño de un atomo hasta el promedio en duracion y cantidad de orgasmos de las mujeres hispanodescendientes de segunda generacion en USA radicadas en suburbios de ciudades industrializadas de la costa oeste, y cualquier otra cosa que se te ocurra, se puede medir (yo prefiero quedarme con que cualquier cosa que se te ocurra, ya hay una pareja que lo hace, pero eso es harina de otro costal).
5.000 palos verdes por año, destinadas a la salud psiquica de las mascotas. Recuerdo una escena de la pelicula Salvador, antes de ser asesinado el padre ¿Romero?, en su homilia, dice: "Estos del norte, son tan pero tan ricos, y son tan pero tan necios" y aqui un ejemplo, un ejemplo mas, Prozac para los perros, y un premio Pulitzer para un fotografo que no se si se suicido antes o despues de recibirlo, el que saco la foto de un niño africano, en cuclillas, con un cuervo parado detras, dudando de si comerse al niño ahora o dejarlo engordar un poco mas antes de alimentarse.
Y mas, en un pais asi, donde creo que no me gustaria vivir, todo tiene precio, todo es mercado, todo tiene valor si tiene precio, si no cuesta no vale, si no tiene precio no vale. Tanto tienes, tanto vales, cantaba nuestro querido Serrat y si, es un horror lo que le paso a este vecino de Los Angeles, pero no pretenderas que en la nacion mas rica del mundo nos demos el lujo de quitarte esos testiculos que tanto te estorban por nada.
Si no puedes pagar un millon, encuentra el modo, que seguro lo hay. Sacales fotos y vendelas, o inventa el museo del testiculo gigante y cobra entrada para mostrarlo, puede haber entradas y entradas vip, para quienes quieran verlo mas de cerca. Tocarlo sera otro precio. Si quieres un pelo de recuerdo otro tanto mas. Y si te animas a comerlo, puedo venderte una rebanada para hacerla barbacoa, o llaveros con trozos de testiculo conservados en una botellita de formol, todo esto con certificado de autenticidad, por una modica cantidad mas los gastos de shiping & handling, para que no tengas que mover el traste del sillon en el que tomas cerveza mirando la realidad catodica y el cesped en 3D que es tan tan real que para que voy a salir a pisar el verdadero.
Porque tenemos 5.000 millones de dolares para mejorar la vida de nuestros perros, pero no podemos dejar de cobrarle a este pobre señor, tenemos toda la plata necesaria para financiar nuestras tropelias belicas por todo el mundo (y si no imprimimos mas), que no son gasto sino rentables inversiones, la tasa interna de retorno es importante, los beneficios cuantiosos, al fin y al cabo, siempre en pos de la eficiencia, tratamos de obtener el maximo provecho matando la menor cantidad de gente posible, y en eso si hemos mejorado nuestros indicadores; lo que antes costaba millones de muertos ahora lo logramos con apenas unos miles, y ademas extranjeros.
Y asi las cosas, entretanto los huevos del pobre señor siguen creciendo, y ya parecen una metafora de los mios cuando me enervo pensando en las dimensiones de la estupidez humana.
Este es un programa medio varietè, noticias, buena musica, interes general y humor, humor acido, corrosivo, humor del bueno, y esta seccion de la que robe el titulo e inspiro este comentario de hoy, presenta noticias insolitas, con acotaciones causticas del dificil de imitar y clasificar Roberto Pettinato, una persona que vive con un pie al borde del desacato y el otro pie afuera, y mas alla de los limites, en el sentido de que es imposible de encuadrar.
Dos noticias vienen a alimentar mi prosa hoy. Una la escuche ayer, con seguridad, en su programa y en este segmento, la otra hace unos unos dias, pocos dias pero suficientes para que no sepa si dos o mas de dos, si en este segmento del programa o en otro segmento o en otro lugar. Creo que son noticias hermanas, si no seran primas, y si no ... ¡a quien le importa!.
La noticia sin dudas: El mercado norteamericano mueve 5.000 millones de dolares en antidepresivos para mascotas; la noticia con dudas: a un señor en Los Angeles, por algun extraño mal y un golpe y un insecto y no se si otro infortunio, se le inflamo el escroto y/o sus testiculos hasta alcanzar un peso de 45 kilogramos, y esta juntando fondos para pagar la necesaria operacion, para lo que requiere un millon de dolares.
Varias reflexiones se me amontonan, desordenadas.
"El mercado americano mueve" y ¿quien es el mercado?, parece un Frankenstein, una criatura creada que adquirio vida propia. Probablemente lo sea. Un Frankenstein engendrado entre millones de prosperos ciudadanos, que al mismo tiempo que lo nutren se alimentan de el, en un sistema perverso pero seductor.
Que todo sea medible, me causa al mismo tiempo envidia y rechazo, envidia la capacidad tecnica y metodica de medir todo; y rechazo la necesidad de medirlo todo, medir porque si, medir por si acaso, medir por costumbre y por vicio, estos yankis todo lo miden, en dolares y porcentajes, y todo tienen necesidad de medirlo, desde el tamaño de un atomo hasta el promedio en duracion y cantidad de orgasmos de las mujeres hispanodescendientes de segunda generacion en USA radicadas en suburbios de ciudades industrializadas de la costa oeste, y cualquier otra cosa que se te ocurra, se puede medir (yo prefiero quedarme con que cualquier cosa que se te ocurra, ya hay una pareja que lo hace, pero eso es harina de otro costal).
5.000 palos verdes por año, destinadas a la salud psiquica de las mascotas. Recuerdo una escena de la pelicula Salvador, antes de ser asesinado el padre ¿Romero?, en su homilia, dice: "Estos del norte, son tan pero tan ricos, y son tan pero tan necios" y aqui un ejemplo, un ejemplo mas, Prozac para los perros, y un premio Pulitzer para un fotografo que no se si se suicido antes o despues de recibirlo, el que saco la foto de un niño africano, en cuclillas, con un cuervo parado detras, dudando de si comerse al niño ahora o dejarlo engordar un poco mas antes de alimentarse.
Y mas, en un pais asi, donde creo que no me gustaria vivir, todo tiene precio, todo es mercado, todo tiene valor si tiene precio, si no cuesta no vale, si no tiene precio no vale. Tanto tienes, tanto vales, cantaba nuestro querido Serrat y si, es un horror lo que le paso a este vecino de Los Angeles, pero no pretenderas que en la nacion mas rica del mundo nos demos el lujo de quitarte esos testiculos que tanto te estorban por nada.
Si no puedes pagar un millon, encuentra el modo, que seguro lo hay. Sacales fotos y vendelas, o inventa el museo del testiculo gigante y cobra entrada para mostrarlo, puede haber entradas y entradas vip, para quienes quieran verlo mas de cerca. Tocarlo sera otro precio. Si quieres un pelo de recuerdo otro tanto mas. Y si te animas a comerlo, puedo venderte una rebanada para hacerla barbacoa, o llaveros con trozos de testiculo conservados en una botellita de formol, todo esto con certificado de autenticidad, por una modica cantidad mas los gastos de shiping & handling, para que no tengas que mover el traste del sillon en el que tomas cerveza mirando la realidad catodica y el cesped en 3D que es tan tan real que para que voy a salir a pisar el verdadero.
Porque tenemos 5.000 millones de dolares para mejorar la vida de nuestros perros, pero no podemos dejar de cobrarle a este pobre señor, tenemos toda la plata necesaria para financiar nuestras tropelias belicas por todo el mundo (y si no imprimimos mas), que no son gasto sino rentables inversiones, la tasa interna de retorno es importante, los beneficios cuantiosos, al fin y al cabo, siempre en pos de la eficiencia, tratamos de obtener el maximo provecho matando la menor cantidad de gente posible, y en eso si hemos mejorado nuestros indicadores; lo que antes costaba millones de muertos ahora lo logramos con apenas unos miles, y ademas extranjeros.
Y asi las cosas, entretanto los huevos del pobre señor siguen creciendo, y ya parecen una metafora de los mios cuando me enervo pensando en las dimensiones de la estupidez humana.
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